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  • Que el cielo la juzgue (Leave her to Heaven) y Ambiciosa (Forever Amber): Dos clásicos muy conectados

    Curiosas conexiones entre los clásicos de Hollywood Que el cielo la juzgue (Leave her to Heaven) (1945) y Ambiciosa (Forever Amber) (1947). John M. Stahl iba a dirigir las dos, pero salió de la segunda, un melodrama de época, cuando en los despachos de 20th Century Fox se decidió parar el rodaje para retocar el guion y enderezar la historia. En ese momento, la protagonista era la inglesa Peggy Cummins, que había viajado desde Londres a Hollywood para hacer la película. Cuando el proyecto se reanudó varias semanas después, director y actriz estaban fuera y entraron para sustituirlos el temperamental Otto Preminger y la sensual Linda Darnell.

    También Gene Tierney podía haber protagonizado las dos, porque en un momento dado fue considerada para interpretar a la “ambiciosa” Amber St. Clair. Cuando Preminger tomó las riendas de la superproducción histórica ambientada en Inglaterra en el siglo XVII, y una de las películas más caras de los años 40, con un presupuesto final de más de 6,5 millones de dólares, venía de triunfar con un pequeño film negro llamado a hacer historia. Laura (1944) lo rechazó Hedy Lamarr y terminó siendo para Gene Tierney, estrella que atravesaba una excelente racha pues luego encadenaría títulos como Que el cielo la juzgue (Leave her to Heaven), por la que recibió la primera y única nominación al Oscar de su carrera, El castillo de Dragonwyck (1946) y El filo de la navaja (The Razor’s Edge) (1946). Si Tierney pasó a la historia gracias al no de Lamarr, también debe darle las gracias a Rita Hayworth, la primera opción para interpretar a la celosa y maquivélica Ellen Berent Harland de Que el cielo la juzgue.

    Esta mujer que ha pasado a la historia del cine como una de las más tremendas y retorcidas tiene un problema: “ama demasiado y convierte en intrusos a todos los demás”. «¿Qué te está pasando?», le pregunta estupefacto y con miedo el pobre escritor que ha caído en sus garras y casi sin saber por qué se ha casado con ella. Richard Harland, al que interpreta Cornel Wilde, tiene motivos para tener miedo. A su bella mujer le sobra mucha gente. Las primeras, su madre (Mary Philips) y su prima Ruth (Jeanne Crain). Luego su cuñado Danny (Darryl Hickman), el hermano paralítico de Harland. También el capataz de la cabaña Back of the Moon (Chill Wills). Ellen Berent Harland tiene celos de todos y los va eliminando uno a uno de sus vidas (algunos de forma figurada, a los menos afortunados, literalmente).

    Menos mal que para consolar a Richard Harland está la bella prima Ruth, interpretada por Jeanne Crain, esa actriz a quien Joseph L. Mankiewick no quiso en Eva al desnudo (1950). “El estudio la quería para ser Eva Harrington. Es bonita y trabajadora, pero no una gran actriz”, dijo el director. El mismo cineasta también tenía su opinión sobre Linda Darnell, a la que dirigió en Carta a tres esposas (A Letter to Three Wives) (1949) y Un rayo de luz (No Way Out) (1950). “Una chica maravillosa con problemas personales aterradores”, sentenció.

    En Que el cielo la juzgue, Jeanne Crain poco tiene que hacer frente a Gene Tierney salvo aguantar las embestidas de su furiosa prima, que, dicho sea de paso, al final resulta que tenía razón para estar celosa. Ruth siempre ha estado secretamente pero perdidamente enamorada de Richard Harland. A Ellen le saltan las alarmas cuando su marido le dedica a la prima y no a ella su nueva novela, The Deep Well.

    La película con su colorida y excelente fotografía (premiada con un Oscar) nos lleva de viaje a diferentes escenarios. Empezamos en un tren donde se conocen Ellen y Richard, en una escena que recuerda al primer encuentro entre Guy (Farley Granger) y Bruno (Robert Walker) en Extraños en un tren (Strangers on a Train) (1951), de Alfred Hitchcock según la excelente novela de Patricia Highsmith. El viaje termina en Nuevo México, concretamente en Rancho Jacinto, propiedad del común amigo de los dos y abogado Glen Robie (Ray Collins). En esa casa el escritor de best-sellers y la pobre niña rica y caprichosa empiezan a conocerse a fondo. Aunque alguien le advierte que “a Ellen jamás le pasa nada” y “siempre gana”, Richard Harland está fascinado con esa mujer desde que la conoce en el tren y luego se la presenta formalmente su abogado. En la escena en que la ve nadando en esa especie de piscina lago del rancho, ya está perdidamente enamorado de ella, pese a que sabe que está comprometida con Russell Quinton (Vincent Price), un tipo estirado metido en política.

    De Rancho Jacinto nos vamos a Warm Springs, Georgia, una ciudad balneario donde además de a Danny, el hermano pequeño de Richard a quien este protege y adora, también podíamos haber visto a Franklin D. Roosevelt, asiduo visitante de la zona también paralítico que acudía a la ciudad para recuperar la fuerza en sus piernas bañándose y haciendo ejercicio en los manantiales naturales.

    Luego nos vamos a Back of the Moon, la cabaña que tiene Richard en las montañas de Deer Lake, Maine. En ese maravilloso escenario tiene lugar una de las escenas más recordadas de la película, en la lista de las más tremendas de la historia del cine.

    Terminamos el viaje en Bar Harbor, la casa que tiene la familia Berent también en Maine.


    Gene Tierney (Ellen) y Cornel Wilde (Richard)

    Que el cielo la juzgue, una de las películas favoritas de Martin Scorsese, está basada en una novela de Ben Ames Williams, el mismo escritor de la la novela en que se basó The Strange Woman (1946) todo un clásico y otro fascinante retrato de una mujer manipuladora y cruel, capaz de todo para conseguir sus objetivos. La interpretó Hedy Lamarr, la estrella que rechazó Casablanca (1942) y Laura (1944) y fue la inspiración de Anne Hathaway para crear su Catwoman en El caballero oscuro: La leyenda renace (2012).

    Que el cielo la juzgue también se podía llamar “Esa clase de monstruo” y tiene en sus diálogos una gran frase: “me quiere, pero no le caigo bien”.

    Otra dama de armas tomar es Amber St. Clair, la protagonista del best-seller de Kathleen Winsor Forever Amber (Ambiciosa), adaptado al cine en 1947. El objetivo era hacer algo muy grande, un proyecto que terminó convirtiéndose en uno de los más caros de la época y un rodaje tormentoso, con cambio de director, John M. Stahl, -que venía de dirigir Que el cielo la juzgue-, dejó su puesto para que entrara Otto Preminger, -que venía de dirigir Laura-, y de actriz protagonista.

    Linda Darnell es Amber St. Clair, hija adoptada de unos granjeros que en la Inglaterra de siglo XVII, con el Rey Carlos II por fin en el poder tras la ejecución de su padre Carlos I, una guerra civil y una república liderada por Oliver Cromwell, sube como la espuma hasta convertirse, tras un montón de desventuras, en mujer poderosa, cortesana y amante del rey. La estrella absoluta es una Linda Darnell espectacular, poderosa y potente, rodeada de grandes actrices de reparto (Anne Revere da miedo como la jefa de una banda de atracadores, Margaret Wycherly da aún más miedo como una bruja curandera que se tira de los pelos a golpes con la protagonista, Norma Varden inquieta como una tramposa estafadora de buenos modales y Jessica Tandy, más de 40 años antes de ganar el Oscar por Paseando a Miss Daisy y 15 de interpretar a la vigilante madre de Rod Taylor en Los pájaros, está muy graciosa como la fiel sirvienta de Amber). El galán es Cornel Wilde, que ahora no es un escritor enamorado como un tonto, es un valiente soldado del rey que se reinventa como corsario. Él sabe que la chica “solo ama su desmedida ambición” y tiene “malos modales”, pero en el fondo son tal para cual, así que mientras dure la alegría, que no pare.

    Lana Turner hubiera estado bien como Amber, pero por lo que fuera lo dejó pasar y cayó en las manos de Linda Darnell, una actriz de estrellato efímero (década de 1940), que murió quemada cuando un fuego arrasó el apartamento donde dormía una noche de abril de 1965. Es curioso como esta estrella de inolvidable presencia se relacionó con el fuego en sus películas. En Concierto macabro (Hangover Square) (1945) es asesinada y su cuerpo acaba en una de las hogueras de la noche de Guy Fawkes y en Ambiciosa vemos cómo se queda fascinada con las llamas que están devorando la mansión de su marido de conveniencia, el conde de Radcliffe, hasta el punto de que casi muere abrasada.

    Extrañas conexiones

    Esta fue una de las cuatro películas que Linda Darnell rodó con Otto Preminger. Las otras son ¿Ángel o diablo? (Fallen Angel) (1945), Sucedió en verano (Centennial Summer) (1946) y Cartas envenenadas (The 13th Letter) (1951).

    Otto Preminger dirigió a Gene Tierney en Laura y John M. Stahl, el director que comenzó el rodaje de Ambiciosa antes de ser despedido y dirigió a la actriz en Que el cielo la juzgue, coincidió con Linda Darnell en The Walls of Jericho (Murallas humanas) (1948).

    “Que Dios perdone nuestros pecados”, exclama Bruce Carlton (Cornel Wilde) en Ambiciosa. En Que el cielo la juzgue, el mismo actor, ahora como un moderno escritor de éxito, se las vuelve a ver con una mujer manipuladora.

    Vincent Price es en Que el cielo la juzgue el vengativo prometido de la protagonista, al que esta manda a paseo cuando conoce al escritor. En Ambiciosa, Price interpretó a Lord Harry Almsbury, el mejor amigo de Bruce Carlton, pero cuando el rodaje se suspendió y se reanudó unas semanas después, fue sustituido por Richard Greene, como también fueron despedidos el director John M. Stahl y la protagonista Peggy Cummins.

    Que el cielo la juzgue (Leave her to Heaven) (1945) y Ambiciosa (Forever Amber) se pueden ver en Filmin

  • Cuando Pérez-Reverte se encontró con Agatha Christie y compañía

    Cuando Pérez-Reverte se encontró con Agatha Christie y compañía

    Lo más cercano a este Problema Final, adaptado de la novela de Arturo Pérez-Reverte, que vamos a encontrar es Muerte bajo el sol (Evil Under the Sun) (1982), la cuarta adaptación de novelas de Agatha Christie que pusieron en marcha los productores John Brabourne y Richard Goodwin tras Asesinato en el Orient Express (1974), Muerte en el Nilo (1978) y El espejo roto (1980).

    Muerte bajo el sol se rodó en Palma de Mallorca, que en la ficción simulaba ser una isla “en algún lugar al oeste de Suez”. El guionista Anthony Shaffer siempre fue muy consciente de que la isla debería ser una estrella más de la película, como lo fueron el barco de vapor y el tren en las dos anteriores producciones. Peter Ustinov interpretaba a Hercule Poirot por segunda vez tras Muerte en el Nilo. En la novela de Christie, el detective admite que el lugar efectivamente es romántico porque “todo respira paz. Brilla el sol, el mar es azul. Pero olvida usted, Miss Brewster, que en todas partes se encuentra maldad bajo el sol”. En ese escenario aparece la glamurosa estrella de cine Alena Marshall a la que todo el mundo detesta. El asunto se complica más por culpa de un dichoso diamante que parece ser falso.

    En la novela original de Agatha Christie la isla es ficticia y se llama Sumuggler’s Island, en la costa de Devon, donde se encuentra el hotel Jolly Roger, escenario de la acción. En realidad, la escritora tenía en mente Burgh Island, también frente a la costa de Devon, un lugar muy real que también le sirvió de inspiración para Diez negritos. En El problema final, los protagonistas se quedan atrapados en un lujoso hotel situado en una pequeña isla cerca de Palma de Mallorca, aunque la miniserie se rodó en la Costa Brava. En la novela de Reverte la isla sin embargo está en el mismo Mediterráneo, pero más cerca de Corfú.

    La trama sobre varios personajes atrapados en una isla es de Diez negritos, de Agatha Christie, y la frase que dice Raquel Auslander (Maribel Verdú), “estar todos juntos es la única forma de evitar que vuelva a matar”, está sacada de la novela de la autora inglesa. Ejemplos de este tipo de situación hay muchos, no sólo la planteó Diez negritos, que salió a la luz en 1939. Por ejemplo, Crimen en la posada Arca de Noé, de Molly Thynne, novela publicada en 1931, la obra teatral El gato y el canario, todo un clásico de John Willard, estrenada en 1922 y llevada al cine en varias ocasiones, o Benighted, escrita por J. B. Priestley en 1927 y llevada al cine en 1932 con el título de The Old Dark House.

    Todos los personajes de El Problema Final son típicos de este tipo de misterios. Hay un productor de cine (Gonzalo de Castro) acompañado de una famosa actriz (Cristina Kovani), aunque no tan famosa como lo era Alena Marshall (Diana Rigg) en Muerte bajo el sol. También un escritor de novelas de misterio (Martiño Rivas), personaje muy común en el género que ha sido homenajeado por los más grandes, sobre todo en el teatro, desde Ira Levin en La trampa de la muerte, hasta el propio Anthony Shaffer en La huella pasando por Noël Coward en Un espíritu burlón. Tenemos un médico de pasado turbio (Pepón Nieto) que se corresponde, según Pérez-Reverte, con los clásicos personajes que bordaba Peter Lorre. El productor puede ser el siempre recordado Samuel Bronston y la actriz es un homenaje a Sara Montiel, evidente porque se habla de una película que hizo con Gary Cooper (que sólo puede ser Veracruz en 1954, con Sara, Cooper y Burt Lancaster) donde hacía “de mexicana en un western” como la actriz de El problema final y porque habla de haber sufrido un aborto, que es justo por lo que pasó Sara Montiel.

    El personaje de José Coronado es, evidentemente, un homenaje a Basil Rathbone, uno de los más famosos intérpretes de Sherlock Holmes en el cine, lo hizo en 14 películas, estrenadas entre 1939 (El perro de Baskerville) y 1946 (Dressed to Kill). Rathbone acabó harto del personaje, que le había devorado, como le ocurre al Basil de Coronado. “Para cuando rodamos la última película ya estaba aburrido del todo. Ya no me agradaba el personaje. Es más, había empezado a odiarlo”, sentenció el gran Rathbone, que nunca más volvió a interpretar a Holmes en el cine, aunque sí en el teatro y en la televisión. En una escena de El problema final, Basil demuestra sus dotes en la esgrima. Rathbone también fue muy popular por interpretar a villanos de suaves modales en películas de espadachines de época, como Robin de los bosques (1938) o El capitán Blood (1935). En otra escena, el escritor Foxá (Martiño Rivas) exclama un poco exageradamente que Basil / Coronado ha sido el mejor Sherlock Holmes de la historia. Eso significa que está por delante de Rathbone, Peter Cushing (El perro de Baskerville. 1959), John Neville (A Study in Terror. 1965), Robert Stephens (La vida privada de Sherlock Holmes. 1970) o Christopher Plummer (en la extraordinaria Asesinato por decreto. 1979). Incluso de Michael Caine (Sin pistas. 1988), Robert Downey Jr. (en las dos películas de Guy Ritchie) o Ian McKellen (Mr. Holmes. 2015).

    El personaje de Maribel Verdú, la mujer que dirige el hotel con una autoridad y eficacia obsesiva, es un homenaje a uno de los papeles femeninos más cautivadores de la historia del cine: el de Pat Cooper, la seria y responsable dama que lleva un pequeño y acogedor hotel junto al mar en Bournemouth, escenario de la obra teatral y posterior película Mesas separadas, de Terence Rattigan. En la adaptación al cine la interpretó Wendy Hiller y ganó un merecidísimo Oscar a la mejor actriz de reparto.

    Wendy Hiller de frente con May Hallatt en la estupenda adaptación al cine de la obra de Terence Rattigan Mesas separadas

    “El detective es el asesino”, frase que oímos en la miniserie, es un claro homenaje a La ratonera, obra teatral de Agatha Christie que lleva representándose en los escenarios de Londres desde 1952.

    El personaje que interpreta María Valverde es la Irene Adler particular del Holmes de Coronado. En la miniserie nos cuentan que Adela, como se llama la misteriosa dama, “es brasileña por parte de su marido”. La española, Goya Mejor Actriz Revelación por La flaqueza del bolchevique (2003) y pareja de Christian Bale en Exodus: Dioses y reyes (2014), de Ridley Scott, está casada desde 2017 con el director de orquesta y violinista venezolano Gustavo Dudamel.

    Tres asesinatos al amanecer es el título de la película que se rueda sobre los sucesos ocurridos en la Isla de Santa Águeda y que investigó el actor Benjamín Basil (José Cortonado) con ayuda de su nuevo amigo Francisco Foxá (Martiño Rivas). De repente estamos en cine dentro de cine, como en la célebre novela de Agatha Christie The Mirror Crack’d from Side to Side (El espejo se rajó de lado a lado) llevada al cine en 1980 con Elizabeth Taylor, Kim Novak, Tony Curtis, Rock Hudson, Geraldine Chaplin, Edward Fox, Pierce Brosnan y Angela Lansbury como Miss Marple. La historia original ideada por la escritora estaba inspirada en un terrible suceso real por el que pasó la fascinante estrella de Hollywood Gene Tierney.

    Sin desvelar el final, como es lógico tratándose de una historia de misterio -un whodunit de manual-, sí podemos decir que una de las últimas escenas transcurre en un garaje, momento de tensión muy parecido a uno que vemos en Dressed to Kill (1946), la última película de la saga protagonizada por Basil Rathbone.

    Problema Final se puede ver en Netflix

  • Tom Cruise: «Digger es la película más original que he hecho y una de las más emocionantes».

    Tom Cruise: «Digger es la película más original que he hecho y una de las más emocionantes».

    Tom Cruise sorprende con Digger, la nueva película del director mexicano Alejandro G. Iñárritu, una de las más esperadas del año. La estrella cambia radicalmente de imagen y género, esta será la primera película no de acción de Cruise en más de una década, un poco como lo que hizo en Magnolia (1999) y Tropic Thunder (2008), en un arriesgado salto que le podría valer una nominación al Oscar y por qué no el premio, que nunca ha ganado en competición, tras cuatro nominaciones.

    El que sí tiene el Oscar es Alejandro G. Iñárritu, que tiene dos como director y, además, ganados en años consecutivos. Durante una entrevista en septiembre de 2026, Cruise comentó que Iñárritu había desarrollado Digger durante casi una década y llevaba discutiendo el proyecto con él unos siete años.

  • Hungría se prepara para recibir a Jacob Elordi y Cormac McCarthy

    Hungría se prepara para recibir a Jacob Elordi y Cormac McCarthy

    Además de incorporarse al reparto de la nueva y misteriosa película de Ari Aster, que llevará por título Scapegoat y tiene también como protagonistas confirmados a Scarlett Johansson y Jude Law, Jacob Elordi ha firmado para rodar en Hungría a las órdenes de László Nemes, el aclamado director húngaro de El hijo de Saúl (2015). En Outer Dark (La oscuridad exterior), la actriz Lily-Rose Depp interpretará a una joven que se queda embarazada de su hermano y después del parto, este abandona al niño en un bosque y le dice a su hermana que murió.

    La historia, basada en una novela de Cormac McCarthy, escritor adaptado al cine en Todos los caballos bellos (2000), No es país para viejos (2007), La carretera (The Road) (2009) y El consejero (2013), sigue a la protagonista en su búsqueda del niño perdido mientras es perseguida por tres terroríficos extraños. Ambientada en el Este de Estados Unidos en 1900, en la cordillera de los Apalaches, estamos ante un relato de terror ambientado en un mundo inquietante y fantástico, porque los dos hermanos viven en una choza aislada en lo profundo del bosque y se cruzan con personajes inquietantes e inolvidables.

  • Zendaya interpretará a Ronnie Spector, cantante de las Ronettes

    Zendaya interpretará a Ronnie Spector, cantante de las Ronettes

    Las Ronettes, un grupo de chicas del Spanish Harlem de Nueva York de la década de 1960 triunfaron en el mundo de la música con canciones inmortales como Be My Baby. Y ese es precisamente el título del biopic sobre una de las integrantes, Ronnie Spector (antes conocida como Veronica Bennett), que junto a su hermana Estelle, su prima Nedra y su productor Phil Spector, con el que se casó, llegaron a lo más alto, incluso acompañando a los Beatles y a Los Rolling Stones en sus conciertos. Es más, Ronnie tuvo un romance con John Lennon, que fue su amigo hasta el final, Keith Richards y George Harrison.

    El polémico Phil Spector (1939-2021) ya tuvo su biopic, en realidad una película para televisión de 2013 escrita y dirigida por David Mamet y protagonizada por Al Pacino pero centrada en la relación entre Spector y la abogada defensora Linda Kenney Baden (Helen Mirren) mientras la leyenda de la industria de la música estaba siendo juzgada por asesinato. Desde 2009 hasta su muerte por COVID-19, Spector cumplió condena por el crimen de la actriz Lana Clarkson en 2003. Al margen de este suceso de la crónica más negra del mundo del espectáculo americano, hablamos de una de las figuras más influyentes de la música pop.

    Phil y Ronnie estuvieron casados entre 1968-1972 y esa será la etapa que desarrolle la película con Zendaya. Su director será Barry Jenkins, el celebrado responsable de Moonlight (2016), Oscar a la mejor película y al mejor guion adaptado. Jenkins se tiene que recuperar de Mufasa: El rey león (2024), la superproducción de 200 millones de dólares que tuvo una acogida templada.

    Seguro que Zendaya le dará suerte. Ella es suficiente reclamo para colocar a Las Ronettes de nuevo en acción. Este 2026 la actriz ha estrenado dos películas que ya se han colocado en la lista de las más taquilleras de la historia del cine: Spider-Man: Brand New Day en el puesto 3 y La Odisea en el 11.

  • Shirley MacLaine, Tippi Hedren y Angela Lansbury, tres actrices alrededor de El exorcista

    Shirley MacLaine, Tippi Hedren y Angela Lansbury, tres actrices alrededor de El exorcista

    Chris MacNeil, la famosa actriz que rueda una película en Washington D.C. y al mismo tiempo vive angustiada porque últimamente su hija adolescente Regan se está comportando de una manera extraña y agresiva, terminó con los rasgos de Ellen Burstyn. Esta madre coraje de El exorcista (1973) fue pasando por diversas candidatas antes de caer en Burstyn. Anne Bancroft estuvo en todas las listas, pero se quedó embarazada de su hijo Max Brooks. El bebé nació el 22 de mayo de 1972 y con los años se convirtió en escritor de la novela Guerra Mundial Z. También Jane Fonda estuvo en la lista de candidatas, aunque la primera opción de Warner Brothers y William Friedkin siempre fue Audrey Hepburn. La estrella puso como condición que la película se rodara en Roma (o por lo menos las escenas en las que ella aparecía), donde residía con su marido, el psiquiatra italiano Andrea Dotti, pero esa era una exigencia imposible de aceptar.

    Pero hay una cuarta actriz de la que poco se habla y que, además de ser candidata para interpretar a Chris MacNeil, sirvió de modelo para el personaje. Efectivamente, William Peter Blatty era amigo y vecino en Georgetown de Shirley MacLaine y se inspiró en ella y en la relación de la estrella con su hija adolescente, Sachi Parker, para moldear algunos rasgos de las ficticias Chris y Regan MacNeil. Es más, la foto de la portada original del libro es una imagen distorsionada del rostro de Sachi. Hasta el apellido es similar: “MacNeil” “MacLaine”.

    Ellen Burstyn

    Nota aparte: Sachi es sobrina de Warren Beatty y Annette Bening y prima hermana de Elle Beatty, Lizzie Borden en la cuarta temporada de Monster. Además, fue actriz, con apariciones en Regreso al futuro (1985), ¿Qué pasó anoche? (1986), Peggy Sue se casó (1986) y Malas influencias (1990), donde era la vecina de James Spader.

    Shirley MacLaine siempre ha estado muy orgullosa de haber servido de modelo para la madre de El exorcista, y por eso también recuerda que fue una candidata con posibilidades para hacerse con el personaje. Tenía ventaja, al fin y al cabo.

    Shirley MacLaine con Barbara Trentham en La posesión de Joel Delaney

    Nota aparte: MacLaine también estuvo a punto de ser la madre de familia que lucha contra otras fuerzas diabólicas en Poltergeist (1982). En este caso, rechazó la propuesta porque le interesaba más ser Aurora Greenway en La fuerza del cariño (1983). Tenía razón porque esa interpretación le valió el primero y único Oscar de su carrera.

    Un escritor entra en un cine y le cambia la vida

    William Peter Blatty empezó en el mundo del cine de la mano de un genio. Blake Edwards y él colaboraron en los guiones de A Shot in the Dark (El nuevo caso del inspector Clouseau) (1964), ¿Qué hiciste en la guerra, papi? (What Did You Do in the War, Daddy?) (1966), Gunn (1967) y Darling Lili (1970). Entonces, un día de 1968 fue al Mann’s Chinese Theater de Hollywood para ver La semilla del diablo (Rosemary’s Baby). Cuando salió, estaba conmocionado con la historia ideada por Ira Levin. “Esa es la clase de libro que me gustaría escribir. Yo podría hacer algo así”.

    En lo que fue un radical cambio de registro, Blatty abandonó las comedias y empezó a trabajar en una historia de terror, basada en el exorcismo real a un niño de 13 años ocurrido en 1949. Se pudo tomar un año sabático gracias al dinero que había ganado en un concurso de televisión que presentaba Groucho Marx. Blatty ganó 10.000 dólares y cuando Groucho le preguntó qué pensaba hacer con el dinero, respondió que iba a escribir una novela. La idea era un true crime al estilo A sangre fría (In Cold Blood) de Truman Capote, pero en su investigación se encontró con que todo lo relacionado sobre el caso del niño Roleand Doe en Georgetown estaba sujeto a un silencio total. Los sacerdotes jesuitas que participaron o sabían del suceso mintieron o no contestaron. Entonces Blatty cambió de estrategia y decidió escribir un relato pulp, una historia de terror ficticia pero muy pegada a la realidad. Con esa premisa se hizo la novela y la película. Como escribió Jason Zinoman “El exorcista se toma en serio a sí misma”. Blatty aceptó a William Friedkin como director porque era conocido por sus documentales y “por encima de todo, lo que la ficción de mi novela necesitaba era alguien capaz de conferir a la película una sensación de realidad”.

    La casa en la que William Peter Blatty se refugió durante 10 meses para escribir la novela era de la actriz Angela Lansbury. “En enero de 1968, alquilé una cabaña en Lake Tahoe para empezar a escribir una novela sobre la posesión demoníaca en la que llevaba muchos años pensando. De hecho, me había sentido impulsado a ella: era escritor de novelas y guiones cómicos como A Shot in the Dark, y ningún estudio quería contratarme para nada que no fuera cómico. Luego abandoné la cabaña y me instalé en una casa de huéspedes rodeada de mapaches en las colinas de Encino, propiedad de una antigua estrella de la ópera húngara que había comprado Angela Lansbury”. No es la única conexión de la encantadora Jessica Fletcher con el demonio. Su hija Deirdre cayó en las garras de Charles Manson y se unió durante un tiempo a La Familia. La actriz cortó por lo sano, dejó de trabajar un año para centrarse en su familia y se mudó a Irlanda para romper el peligroso vínculo de su hija con la banda de asesinos.

    Entonces entró en escena otra famosa actriz. William Peter Blatty era muy amigo de Shirley MacLaine, pero mucho más de Tippi Hedren. El escritor y la musa de Hitchcock se llevaban tan bien que incluso uno de los leones que tenía la actriz en esa especie de zoo / rancho particular que montó junto a su marido, Noel Marshall, se llamaba Billy en honor al escritor. 

    En esa época, Tippi estaba casi retirada del cine y centrada en la naturaleza y en los animales salvajes, su nueva pasión. Fue entonces cuando Blatty le enseñó a su amiga una copia de su novela todavía inédita El exorcista. Tippi la leyó y le pareció fantástica, así que entusiasmada se la pasó a su marido, que en esa época era agente. La idea era que Noel moviese sus contactos para ayudar a Blatty, tanto en el mundo literario como en el cinematográfico para una posible adaptación. La novela se publicó en 1971 y se convirtió en un éxito de ventas. En su salto al cine, Marshall aparece acreditado como Productor Ejecutivo y se suponía que debía recibir el 15% de las ganancias. Pero cuando la película se convirtió en un éxito sin precedentes (es una de las más taquilleras de la historia del cine), Blatty se negó a repartir nada con Marshall, ya que nunca se llegó a firmar un contrato.

    Marshall demandó a Blatty y el litigio se prolongó durante años, hasta que se llegó a un acuerdo extrajudicial. Fueron años difíciles para Hedren y Marshall, ya que necesitaban el dinero para mantener su rancho de grandes felinos y para financiar su gran sueño, la película El gran rugido (1981). La pareja terminaría divorciándose. Muchos años después, Blatty se encontró con Hedren en una fiesta y fue a saludarla. Ella se dio la vuelta sin mirarle a la cara.

    Roleand Doe hace mutis por el foro

    Roleand Doe desapareció del relato y en su lugar apareció Regan, una niña cuya madre es una actriz de éxito. Blatty tenía una actriz de éxito cerca y mucho de lo que vio en la dinámica entre Shirley MacLaine y Sachi Parker lo utilizó para crear a Chris MacNeil y a su hija.

    Por eso es normal que Shirley MacLaine se sintiera como si le hubieran robado el papel. También es posible que se arrepintiese de haber aceptado protagonizar La posesión de Joel Delaney, en 1972, un año antes del estreno de El exorcista. Esta película basada en una novela de Ramona Stewart empieza con dos hermanos, ella separada y madre de dos hijos, él un tanto despistado con una vida disoluta. Ella es Shirley MacLaine y el hermano al que protege un debutante Perry King (en una entrevista dijo que su compañera de reparto le ayudó bastante porque era tan inexperto que ni siquiera sabía lo que significaba una «marca»). Cuando él empieza a hablar en español, las cosas se complican porque no sabe el idioma. La sirvienta hispana (interpretada por la actriz de Puerto Rico Miriam Colon, la madre de Al Pacino en El precio del poder (1983), se mosquea y se larga de la casa a las primeras de cambio, dejando a la protagonista, Norah Benson, sola al cuidado de dos hijos pequeños y un hermano problemático que se codea con delincuentes. Entonces, la policía se acuerda de un asesino en serie puertorriqueño que mató y decapitó a varias chicas años atrás y la película se adentra en el terreno de la magnífica Líbranos del mal (Deliver Us from Evil) (2014) y de El exorcista III (1990), dirigida por William Peter Blatty y basada en su novela Legion, que se publicó en 1983. Norah Benson investiga por su cuenta y se pasea con precaución por el Spanish Harlem, donde termina en una tienda de hierbas y pócimas de brujería como testigo de un ritual de vudú.

    Shirley MacLaine con sus dos hijos en La posesión de Joel Delaney. El chico lo pasó muy mal durante el rodaje por una escena violenta y desagradable al final de la película donde tiene que desnudarse, un momento que le ha perseguido toda su vida y le dejó traumatizado.

    La posesión de Joel Delaney se parece demasiado a El exorcista, aunque no es su culpa porque llegó antes, pero para Shirley MacLaine fue una maldición. Una de las razones por las que fue descartada tan rápido como posible Chris MacNeil fue que había estado ya en una historia similar y los productores querían sorprender con un casting original. Jack Nicholson también fue eliminado para el padre Karras porque su rostro demoniaco era demasiado evidente. Marlon Brando fue descartado para cualquier papel porque William Friedkin no quería que la película se convirtiera en “una película de Brando”. Por ejemplo, Max Von Sydow se quedó de piedra cuando una vez leído el guion le dijeron que le querían para ser el anciano y cansado padre Lankester Merrin. El actor sueco tenía 44 años.

    Es normal que Shirley MacLaine se sintiera desolada. El exorcista se estrenó el 26 de diciembre de 1973. Como cuenta Peter Biskind en la fascinante Moteros tranquilos, toros salvajes, Ellen Burstyn estaba en la cocina de su casa, viendo la televisión y en la pantalla se veía a “un montón de gente en Montreal haciendo cola a las cuatro de la mañana, esperando que abriera el cine, y la temperatura era de unos cinco grados bajo cero. Y yo pensé: ¿Cómo puede tener ese tirón una película antes de que se estrene? No me lo podía creer”.

    Biskind lo explica muy bien cuando dice que “El exorcista era un plato fuerte. La gente sufría colapsos, se desmayaba y se cuenta que hubo varios ataques de histeria (…) Los espectadores convencidos de que sus seres queridos estaban poseídos por el demonio bombardeaban a la Iglesia Católica con peticiones de exorcismos”. La posesión de Joel Delaney no tuvo ningún éxito, aunque todavía hoy se recuerda como una de las primeras en tratar el tema de la posesión diabólica.

  • Alauda Ruiz de Azúa y Álvaro Cervantes, embajadores de la Fiesta del Cine

    Alauda Ruiz de Azúa y Álvaro Cervantes, embajadores de la Fiesta del Cine

    La XXVII edición de la Fiesta del Cine se celebrará en toda España los días lunes 19, martes 20, miércoles 21 y jueves 22 de octubre. Durante esos cuatro días los espectadores podrán disfrutar de todas las películas de la cartelera al precio especial de 3.50€ por entrada.

    La venta anticipada de las entradas para los cuatro días comenzará el miércoles 14 de octubre por Internet, tanto en las webs de los cines como en las webs tradicionales de venta de entradas, en la taquilla y en los quioscos situados en los halls de los cines. Y como es ya habitual, no es necesario acreditarse previamente para disfrutar el evento.

    Toda la información de la Fiesta del Cine ya está disponible en www.fiestadelcine.com y en los perfiles de Fiesta del Cine en Instagram, Facebook, TikTok y X.

    Alauda Ruiz de Azúa y Álvaro Cervantes, nuevos embajadores de la Fiesta del Cine

    Desde 2022 La Fiesta del Cine, en colaboración con la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, impulsan la figura del embajador/a de este evento. Para la organización es un placer anunciar que en esta edición la directora Alauda Ruiz de Azúa, ganadora del Premio Goya 2026 a Mejor Dirección, por Los domingos, y el actor Álvaro Cervantes, ganador del Premio Goya 2026 a Mejor Actor de Reparto por Sorda son los nuevos embajadores de la Fiesta del Cine, tomando el relevo de Carolina Yuste y Eduard Fernández, embajadores del año anterior.

    Para Alauda Ruiz de Azúa, la principal razón para ver una película en pantalla grande es la experiencia comunitaria. “Ver cine en una sala representa la experiencia colectiva. Estás en tu viaje individual y en el colectivo. Y muchas veces, se produce una comunión entre los dos y es una sensación fantástica, de compartir por un momento la complejidad de quienes somos con otras personas. Emocionarnos, cuestionarnos o reírnos con otros. Es un antídoto contra la soledad, en la sala y si la conversación sobre la película continúa, fuera de ella”, asegura. 

    Por su parte, el momento que más recuerda Álvaro Cervantes de ir al cine fue “la primera vez que vi una película en versión original subtitulada. Fue en los Cines Verdi, nos llevaron con el colegio a una sesión matinal. La película era “Ciudad de Dios” y recuerdo quedarme muy impresionado. Me preguntaba cómo habían podido lograr tales dosis de verdad. Siento que fue el momento en el que descubrí el cine desde una perspectiva más adulta y me empezó a interesar más allá del entretenimiento”.

  • Nuda propiedad: Susana Abaitua y Maxi Iglesias… ¡esta casa es una ruina!

    Nuda propiedad: Susana Abaitua y Maxi Iglesias… ¡esta casa es una ruina!

    Ya era hora que el cine español tocara uno de los temas que más preocupa a toda una generación: conseguir una vivienda. Además, lo hace en tono de comedia negra y suspense, en la tradición de grandes cineastas y escritores de nuestra historia, desde Miguel Mihura y Tono hasta Álex de la Iglesia y Fernando Fernán Gómez. Nuda propiedad cuenta la historia de una pareja como cualquier otra de nuestros días. Vera y Lucas, cerca de los cuarenta, encuentran un piso enorme a mitad de precio gracias a la nuda propiedad: lo compran ahora, pero el anciano dueño seguirá viviendo allí hasta morir. Lo que parecía una solución milagrosa pronto se convierte en obsesión cuando el anciano desaparece, reaparece rejuvenecido y deja de comportarse como alguien tan enfermo. Entre sospechas, frustración y un humor negro cada vez más corrosivo, la pareja empieza a contemplar un plan tan absurdo como tentador.

    Viendo Nuda propiedad uno se acuerda de una de las mejores comedias del último cine americano, y de las menos valoradas. Dúplex (2003) con Drew Barrymore y Ben Stiller dirigidos por Danny DeVito cuenta cómo una joven pareja tiene la oportunidad de mudarse a un dúplex precioso en el perfecto barrio neoyorquino. Lo único que tienen que hacer es librarse de la inquilina actual, una simpática ancianita que se convertirá en la peor de sus pesadillas.

    Alberto Utrera

    Según nos cuenta el director de Nuda propiedad, Alberto Utrera, «la película nace de la propia experiencia vital y generacional de llevar años en búsqueda permanente de piso. Un contexto que, como sabemos, no se ha ido haciendo más sencillo con el paso de los años. Nuestro proceso de escritura parte siempre de un lugar real, de algo que conocemos o padecemos, como el problema de la vivienda, para después retorcerlo en una trama de ficción». La película parte de esa realidad reconocible y la convierte en comedia negra. Porque, cuando comprar una vivienda parece una misión imposible, una fórmula que promete un piso enorme a mitad de precio puede sonar a salvación. Hasta que deja de serlo.
    A partir de ahí, Alberto Utrera y el guionista Carlos Soria construyen una comedia de situación ácida y mordaz que lleva esa frustración cotidiana de millones de personas hasta un territorio inesperado.

    Puntos a tener en cuenta antes de ver en cines Nuda Propiedad

    Susana Abaitua ya trabajó con Alberto Utrera en el thriller psicológico Desmontando a Lucía (2024). La actriz interpreta a una empleada de correos a la que, a sus cuarenta años, le explota una crisis vital en la cara. Y ya no es solo que lleve con su pareja toda una vida, ni que repita cada día el mismo recorrido repartiendo las mismas cartas a los mismos buzones. Lo que va a desatar toda la furia contenida es que intenten engañarla, haciéndole invertir todos sus ahorros en un piso en el que no va a poder vivir.

    Maxi Iglesias sorprende en su papel de Lucas, optimista de manual que se empeña en mejorar las cosas a través de la estadística… aplicada al póker. Un tío de 44 años que cree sinceramente que puede controlar el azar, profesor de matemáticas en un colegio concertado, sueldo bajo y la dignidad dilapidada con cada huevo que los niños revientan en su cabeza durante los recreos. El actor rompe en esta comedia con su imagen habitual de galán infalible.

    Paco Churruca y David Lorente

    En el reparto también encontramos a Pepe Viyuela en el papel de un notario despreocupado y de prácticas bastante laxas, David Lorente, como un tipo que vende arena en el desierto y no le importa lo que tenga que vender ni cómo hacerlo, siempre y cuando el resultado merezca la pena, y Paco Churruca, el vecino bonachón que se supone que está en las últimas y al que el dinero de los compradores le va a venir muy bien.

    Pepe Viyuela

    El anterior largometraje del director fue Uno equis dos (2025), sorprendente y angustioso ejercicio de suspense que se mereció mucha mejor suerte de la que tuvo en su paso por las pantallas. Un grupo de cinco amigos, un fin de semana en una casa apartada, una quiniela y el caos más absoluto.

    Se habla en los bares, en las oficinas, en los grupos de amigos y en las comidas familiares: encontrar una casa se ha convertido en una de las grandes preocupaciones cotidianas del país. El Barómetro de abril de 2026 del CIS sitúa la vivienda como el principal problema de España para el 41,3 % de las personas encuestadas, por delante de la crisis económica (24,9 %) y de los problemas relacionados con la calidad del empleo (19,2 %).

    El guionista Carlos Soria es periodista de formación y trabaja habitualmente como guionista de programas de TV, como Un país para reírlo o El Grand Prix del Verano. Empeñado actualmente en fracasar como guionista, previamente fracasó como jugador de baloncesto, estudiante de derecho, periodista, consultor de comunicación, amigo, nieto, hijo y padre. Nuda Propiedad es su tercer largometraje de ficción junto a Alberto Utrera tras Desmontando a Lucía (2024) y Uno equis dos (2025). También hay que añadir el documental La senda del pecado, sobre la figura del humorista, actor y showman español Juan Dávila.

  • Tadeo Jones y la Lámpara Maravillosa supera el millón de espectadores y lo celebra con su estreno en Estados Unidos

    Tadeo Jones y la Lámpara Maravillosa supera el millón de espectadores y lo celebra con su estreno en Estados Unidos

    La cuarta entrega de la exitosa saga de animación española dirigida por Enrique Gato continúa haciendo historia en la taquilla española. Tras cuatro semanas de exhibición, la cuarta entrega de la saga de animación más exitosa del cine español ha superado ya el millón de espectadores en España (1.026.238) y alcanza una recaudación de 6.782.441 euros desde su estreno el pasado 26 de agosto. La película dirigida por Enrique Gato ha ascendido ya hasta el segundo puesto del ranking de las películas españolas más taquilleras de 2026.
     
    A este éxito en taquilla se sumará otro gran hito en su recorrido internacional: a finales de octubre, la película se estrenará en los cines de Estados Unidos. El lanzamiento correrá a cargo de Paramount Pictures International, del mismo modo que con el estreno de la película ya en 28 países, entre ellos Francia, Suiza, Austria, Alemania, Hungría, Países Bajos, Portugal, Turquía, Ecuador, Panamá, Venezuela, Argentina y Paraguay y próximamente en México, Australia, Brasil, Italia y Reino Unido.

    En la película se reúnen de nuevo a algunos de los principales responsables creativos de la saga: Enrique Gato en la dirección, Manuel Burque y Josep Gatell en el guion y Zacarías M. de la Riva al frente de la música. La película ha incorporado, además, nuevas voces al universo de Tadeo Jones. La actriz Petra Martínez interpreta a la genio de la lámpara maravillosa, mientras que Carlos Latre presta su voz a varios personajes, entre ellos Jeff y Belzoni, que gracias a los poderes de la lámpara podrán comunicarse con los humanos por primera vez. Junto a ellos continúan Óscar Barberán como Tadeo Jones, Michelle Jenner como Sara, Luis Posada como Momia y Ana Esther Alborg como Ramona.

  • Lizzie Borden sabe que un hacha es la forma más personal de matar a alguien

    Lizzie Borden sabe que un hacha es la forma más personal de matar a alguien

    Si está más tiempo en pantalla, Sarah Paulson se hace la dueña de la serie, que entonces pasaría a llamarse en vez de Monster: The Lizzie Borden Story, Monster: The Aileen Wuornos Story. Pero Sarah Paulson solo aparece interpretando a esta célebre asesina en serie en tres episodios (4, 6 y 8). Ella es lo mejor de esta cuarta temporada de Monster, dedicada a la joven que asesinó a hachazos a su padre y a su madrastra. Tan célebre en la cultura popular y en la crónica negra como Ed Gein (el protagonista de la anterior temporada), Lizzie Borden (1860 – 1927) se convirtió en un personaje más mitológico que real, con ese estatus privilegiado en que pasas la línea y te conviertes en disfraz de Halloween para las niñas más atrevidas.

    La serie de ocho episodios construye un fascinante puente entre las tres asesinas más famosas de la historia. La primera es Erzsébet Báthory (1560 – 1614), que se bañaba en la sangre de sus víctimas, una vampira de Transilvania que ha inspirado infinidad de novelas y películas. Lizzie Borden (Ella Beatty) y su amiga / amante Bridget (Vicky Krieps) leen fascinadas una novela sobre la truculenta vida de la condesa sangrienta, acusada de matar a cientos de chicas jóvenes entre 1590 y 1610. A su vez, Aileen Wuornos (1956 – 2002) y su cómplice / amante Shelby (Jessie Lee) sienten auténtica devoción por Lizzie y Bridget, hasta el punto de visitar la casa donde vivieron y donde cometieron los asesinatos, convertida en la década de 1980 en centro de atracción para turistas entregados al true crime. En una vuelta de tuerca muy interesante, la actriz Vicky Krieps, nacida en Luxemburgo, pero residente en Alemania, interpreta a la sirvienta sabelotodo Bridget “Maggie” Sullivan y a la sádica dama de los Montes Cárpatos, considerada “la asesina más sanguinaria de todos los tiempos”.

    En la temporada 3, dedicada a Ed Gein, Krieps fue la muy real Ilse Koch (1906 – 1967), otra dama tremenda, también conocida como “la zorra de Buchenwald”, asesina casada con un comandante nazi y acusada de crímenes atroces contra los prisioneros judíos durante la II Guerra Mundial. Ed Gein la adoraba a través de cómics que narraban sus “hazañas”, igual que Lizzie Borden tenía como ídolo a Erzsébet Báthory.

    Las cuatro temporadas de la antología, una truculenta Huella del Crimen

    Charlie Hunnam fue Ed Gein y ahora es el padre de Lizzie, carpintero que dirige un negocio de ataúdes y colecciona hachas, a las que pone nombres de mujeres. En ese escenario es donde la serie se acerca de una manera sorprendente al universo de Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet.

    Charlie Hunnam, el padre diabólico de Fall River

    Charlize Theron ganó el Oscar por interpretar a Aileen Wuornos en una película que se titulaba precisamente Monster (2003), con Christina Ricci en el papel de Shelby. Vicky Krieps no estuvo nominada al premio de la Academia por la película que la lanzó al estrellato, El hilo invisible (Phantom Thread) (2017), de Paul Thomas Anderson, donde se medía con Daniel Day Lewis. Según declaró con cierta condescendencia, encendía una vela todos los días para no ser candidata porque sentía que [una nominación al Oscar] era una especie de maldición envenenada. Ahora, su doble interpretación le puede valer varios premios que no sabemos si querrá o no.

    Rebecca Hall, madrastra terrible

    La que sí debe estar encantada es Ella Beatty, que acaba de empezar y ya es protagonista de una serie de éxito y en un papel como el de Lizzie Borden, la joven que es “como un árbol que creció torcido”. Hija de la leyenda de Hollywood Warren Beatty y de una de las mejores actrices del cine americano de los últimos años, Annette Bening, Ella ha entrado por la puerta grande porque es la absoluta protagonista de la serie. En su corta carrera encontramos un corto papel en la segunda temporada de Feud (la dedicada a Truman Capote y a sus amigas de la alta sociedad), también producida, como Monster, por Ryan Murphy, y en la película Si pudiera, te daría una patada (If I Had Legs I’d Kick You), que le valió una nominación al Oscar a Rose Byrne.

    Ella Beatty y Vicky Krieps

    Ella aguanta el tipo frente a Vicky Krieps, una macabra Mary Poppins, la criada que lo sabe todo, todo lo arregla, todo lo cura, cocina muy bien y lo hace todo bien (incluido “entretener” a su señor y chantajearle) y Rebecca Hall, que interpreta a la madrastra, la insoportable Sra. Borden, más bruja que ninguna.

    La más famosa asesina en serie de Estados unidos, Aileen Wuornos (Sarah Paulson) visita la casa donde vivió Lizzie Borden

    “Un hacha es la forma más personal de matar a alguien”. Esa frase resume lo que vamos a ver en esta cuarta temporada, ocho episodios que se pueden completar con las películas Ceremonia sangrienta (1973), con Lucía Bosé, La Condesa (2009), escrita, dirigida y protagonizada por Julie Delpy, Monster (2003) y Lizzie (2018), con Chloë Sevigny como la joven asesina del hacha y Kristen Stewart en el papel de Bridget, el telefilm The Legend of Lizzie Borden (1975), con Elizabeth Montgomery, y la serie The Lizzie Borden Chronicles (2015), protagonizada por Christina Ricci, con una trama ficticia pero que parte del personaje real.